Mujeres

La nieta

La nieta

le pregunta a la abuela,

que en el cielo vela por ella,

que si ella ha sido buena

por qué no tiene su estrella.

La Abuela,

con semblante serio,

se dirige al firmamento:

¿ Y la estrella de mi nieta?,

¿ dónde está su estrella?,

¡ ella tiene que tener una estrella,

la estrella que yo no tuve

para que la tuviera mi hija,

la estrella que no tuvo mi hija

para que la tuviera mi nieta!.

El firmamento,

de todas las estrellas

le acerca tres:

una ya mayor,

otra más joven,

y una jovencita

con el nombre de la abuela,

de la hija

y de la nieta.

Paquita

Entre tropiezos de risa,

por no saber fecha a su vida,

Paquita responde con verdad

que sus años

son cuando la guerra.

Con cuánta verdad

respondió Paquita su edad

pues ella nació

con muchas guerras:

Paquita recién nacida,

Paquita niña,

Paquita mujer,

Paquita naciendo

creciendo…

Paquita con muchas guerras

con muchas guerras envejeciendo:

guerra civil

guerra del hombre

guerra del hijo,…

Paquita cumplió muchos años

cumpliendo muchas guerras.

Mujercita aparcera

Mujercita aparcera

yo te busco en las faldriqueras,

en las tiras de plataneras,

en los sombreros de palma

en las pamelas de tela,

yo te busco y te encuentro

en los surcos de tomateros.

Mujercita aparcera

siéntate conmigo

en el bajante de la tierra,

nos tomaremos un café

de tu termo interior de plata.

Mujercita aparcera

yo te quiero abrazar,

quiero abrazar a mi abuela,

quiero abrazar contigo

los días de niña aparcera.

Mujercita aparcera

eres la misma mujer

de las chozas de piedra,

de las casetas de madera,

de las cuarterías con velas,…

Mujercita aparcera

eres la misma mujer

con el faldo a la cintura

sacando tomates a la orilla,

la misma mujer

de jornada de sol

que madruga el alba en la tierra

y en ella se queda

al despuntar de las estrellas.

Mujercita aparcera

siéntate conmigo

en el bajante de la tierra

que yo me quiero abrazar

al verde sur de tu mirada.

La crema

La crema nívea

me trae recuerdos

de mi madre,

de cuando eramos pequeños.

El azul marino de la lata

y el blanco intenso de la crema

devuelven a mis ojos

la imagen de una mujer

azotada por el sur árido

de una tierra que no escucha

y calladamente guarda silencio

ante el sollozo de quien sabe

que mañana también será

tierra árida de secano.

El bolso obrero

La recuerdo preparar

el bolso obrero de mi padre,

recuerdo sus manos cálidas

calentar al alba

el desayuno y el almuerzo

que cariñosamente guardaba

en el bolso azul de plástico.

La recuerdo haciendo,

con semblante serio

las listas de la compra,

listas meditadas

que cuadraban con esfuerzo

el sueldo a las mesas del bolso.

En el bolso tú le amabas,

recuperabas del andamio

la fuerza de sus caderas,

el aliento de sus besos

el sudor de su deseo.

Me había dicho, que el día que me decidiera a escribir en el blog los primeros poemas que pondría serían estos, como recuerdo a las personas que los inspiraron, como una deuda con ellas, y no estaba tranquila hasta que no lo hiciera. Fueron escritos hace más de siete años, … Así que disculpen que son varios, pero ya me quedo tranquila.

4 comentarios para “Mujeres”

  1. Trini Dice:

    ¡¡ Ño !! Beni, me has puesto los pelos de punta.

    Ojalá un día, los libros de texto, nos cuenten la historia con la fidelidad de tus versos.

    Enhorabuena

  2. R. Alzala Dice:

    UFff aun tengo que asimilarlos. Lo primero que voy hacer es hacerlos más diferenciados me refiero que se note que son varios poemas a simple vista. Personalmente me embalé y lo leí de golpe.
    La primera impresión que me transmite es de sorpresa,
    realmente me sorprendiste. Voy a diferenciar los poemas y a seguir sumergiéndome en su lectura.
    Me alegra que lo compartiese :) esté tranquila pues :)

  3. Román Pérez González Dice:

    Un gran homenaje a esas personas :)

  4. benitalopez Dice:

    Muchas gracias. Un abrazo.

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