Los desayunos de R. Alzala

A veces mi cabeza se hincha.

Normalmente cuando preguntan ¿qué desayunas?, respondo: “nada”. Prefiero dormir un poco más a invertir tiempo llenando el buche tras despertar.
Después de tantos, reflexiono, los días de laburo me veo en una cafetería tomando un café y de vez en cuando un pincho/tapa de algo, tortilla normalmente. Así que sin darme cuenta tres veces en semana desayuno. Son instantes para desconectar. Normalmente una hora después de comenzar la jornada laboral voy al bar más cercano. Allí suelo encontrar todo tipo de seres y personajes salidos de los lugares donde la imaginación se pierde.

Preparo el ritual, llaves, móvil, pelas…miras la hora, pasas por el baño y cuando te dispones a salir alguien se planta en la puerta con un “buenos días…”. Comienza a relatarme su historia: “vengo de un centro de desintoxicación…(aquí una breve explicación que no recuerdo) a cambio de la aportación un obsequio, ¿le gustaría colaborar?”. La miras, una treintena de años habrá pasado por su , aparente, áspero tacto. Su cuerpo marchito, senos secos y melena al viento le dan un aspecto de náufrago, salido de cualquier isla que la sociedad olvidó, entre calles y esquinas y barrios en los que jugarse la vida y paraísos artificiales y días de espanto y noches de infarto.
Le dices que no sabes si tienes algo y revisas tu maltrecha cartera. Rebuscas,le das lo que llevas suelto, ella sonríe. Te da las gracias y ofrece uno de los objetos, símbolo de ayuda a la causa de los descarrilados (como los trenes). “No quiero nada”, “pero coge algo”-insiste- “mira este reloj”, “no me gusta saber la hora”, le arrancas una sonrisa: “tiene despertador, ¿te tendrás que levantar no?”. Le devuelvo la sonrisa, no gracias pequeña flor de invernadero y pones rumbo al bar.
Unos pasos, saludos al señor del herbolario y prosigues, llegas al bar y saludas.
Apenas hay nadie, son las once de la mañana y parece que la resaca del fin de semana ha pasado factura. “Café con leche y pincho de tortilla”.
Terminas de desconectar, dan vueltas las ideas e imágenes dentro de la cabeza. Detienes tu mirada en las botellas…no es el momento. La ruleta del pensamiento se detiene…y el ganador es…transporte público.
Tres veces en semana me desplazo al Sur de la isla. No entiendo como pretenden fomentar el uso del transporte público. Por una parte el tranporte urbano, por otra el interurbano y por otra el servicio de taxis del municipio de San Bartolomé de Tirajana (zona Maspalomas).
El primero: transporte urbano. Los días de calor son insoportables, el aire acondicionado no suele estar en funcionamiento, la guagua se llena hasta límites insospechados y de vez en cuando algún pleito.
En cuanto al interurbano precios caros y nula comodidad en los trayectos (un saco de kilómetros en mi caso). Lo mejor para el final…los taxis de Maspalomas. No entiendo la inexistencia de guaguas en este punto de la isla. Por una parte son caros, muy caros, no sé si cobran un plus a los que no son de la zona o piensan rememorar los tiempo de auge turístico.
Pero ésto no es lo único, en varias ocasiones me ha pasado. Imaginemos, estás en una parada de taxis, abres la puerta, te subes, buenos días e indicas el destino. El taxista te mira, “oye que me ha entrado un servicio, lo siento…” mi cara en ese momento debe ser un poema de Bukowski o Roger Wolfe. ¿No lo podrías haber advetido antes de entrar so….?. El resto de personas que hacen cola, normalmente extranjeros, te miran con sorpresa. Y hay más, como cuando una señora hindú paró un taxi justo enfrente de la parada (un servidor el primero de la cola) tras advertirme con actitud amenazadora: “si no lo coges tú lo cojo yo”. Miras la situación y ríes por no armarla, realmente no te da tiempo de armarla…y te preguntas: ¿y el taxista no tiene nada que decir?.
Eso sí, aparte de estos incidentes tengo que decir hay de todo. En algunos trayectos he encontrado gente interesante, amable, charlatana, divertida etc etc.
Terminas el desayuno, pagas y vuelves al laburo a descansar la resaca de otra semana con vida.
Para terminar dedico este vídeo a la señora hindú que por el morro se coló y a todos los taxistas de Maspalomas.

Quede claro que no tengo nada en contra de la comunidad hindú.
Para el servicio de guaguas en general:

17 comentarios para “Los desayunos de R. Alzala”

  1. Beni Dice:

    Muy bonito. Enternecedor el párrafo: ” Le dices que no sabes si tienes algo y revisas tu maltrecha cartera…”. Esa imagen de ella intentando ofrecerte algo como si fueran tesoros, desde su extrema decrepitud para ella lo son. Imagen visual muy conseguida.

    En cuanto a lo del transporte interurbano, en San Bartolomé, ha sido una promesa electoral de todos los partidos políticos que aún no se ha hecho realidad, aunque parece que están en ello, cosa que no gustará a las empresas que cubren el interior de Playa del Inglés: Global, taxis, …

    A pesar de las incomodidades que pudiera tener el transporte público, que las tiene, a mí me encanta coger la guagua, por las historias verdaderas que te llevas en cada parada… y prueba de ello es este relato tuyo. Me encantan este tipo de historias, son historias reales, extraídas del día a día.

    ¿Y Román? esto de los poemas de colaboración es un vivir sin vivir, siempre con el susto metido en el cuerpo ý también con la alegría, que no dejan de ser excitantes para la tensión. Nada, deseando que román suba los primeros versos de su poema.

  2. Javier HF Dice:

    ¡Eso Román!¡engaengaengaenga!
    jeje.

    Las guaguas a mi en general me gustan; claro, hablo de las jardineras de Las Palmas GC (¿por qué se llamarán así?); del salcai no puedo decir mucho, aunque conozco por mi turbio pasado, jeje, la linea hasta Mogán y Playa del Inglés. De Utinsa, la del norte, sólo me conozco el trayecto hasta El Hoyo, y la subida a horas tardías. Sea cual sea el trayecto, siempre hay gente…’cómo no!, a veces interesante, sobre todo las conversaciones de los mayores o de obreros, y, otras veces, hormonas con patas, pésimo peinado y una forma de hablar que me incita a meditar forzosamente durante mi trayecto…Venga sí, también me río muchas veces con esas frases míticas de “¡Yuo looooco!”, o “Chaaaachooooo…”.

  3. Javier HF Dice:

    Como bien sabe Maese Rayco, yo desayuno siempre en mi casa, lo que se dice el primer desayuno. Después, siempre que puedo, o siempre que el día así lo dispone aprovecho para desayunar a media mañana. Me gusta. Normalmente intento encontrar cafeterías o bares nuevo donde los sandwiches fríos, los calientes, las tapas de tortilla, el café, el té y los churros sean mejores. Claro, a sitios. Unos te lo decoran todo para que no pienses en que vienes de clase, o de tu oficina, por ejemplo; otros, sin embargo, los más auténticos, no se preocupan de eso: son cafeterías, ni más ni menos; el dueño podrá haber tenido mayor menor gusto en decorarlas pero ,eso sí, no fallarán en la comida. La parroquia que suelo encontrar en las cafeterías que frecuento no es nada del otro mundo, es más, suele ser más interesante cuanto más cambio, o cuando voy a las viejas churrerias. Y me gustan. Me gusta el sonido a máquina del café, el olor a café recién hecho, el olor a churros, el murmullo de la gente. Como no, hay cosas que no me gustan, pero esas son más obvias.

  4. R. Alzala Dice:

    Sí, en el transporte público se conocen situaciones, personas y demás pero es incómodo y caro (sobre todo interurbano). Añoro los viajes en tren :( y el Norte y el Cantábrico :( . Poeta sin pretenciones busca mujer para consuelo y lo que surja.

    Beni tranqui, creo que Román sorprenderá ;) .

    Javi eres todo un hobbit jejeje, está bien eso de conocer sitios nuevos y desde el punto de vista que lo abordas. Deberías escribir una guía de lugares para desayunar,

  5. Román Pérez González Dice:

    Chaaaaacho plantéate el salto a la prosa.

    Graaaaaaaaaande Los Coquillos

    :)

    es un submundo interesante jejejeje

    :D

  6. Beni Dice:

    ¡Román! ¡A lo bonzo te quemaría yo a ti ahora! ¿ Qué es esto? ¡¿Prosa?! ¿Esto no era la segunda parte del proyecto colaboración? ¿ Y dónde están tus versos tiernos? ¡ y yo estos días haciendo un repertorio de posibles versos tuyos pensando que lo más seguro iba por los “instantes”! No prometo nada, en principio tengo 48 horas, y no doy garantía de calidad, no se podrá devolver, ni el texto a mí, ni yo el tiempo a ustedes. Vamos a intentarlo.

  7. Beni Dice:

    Y además no se imaginan lo que me han quemado a mí a lo bonzo las últimas semanas para ahora seguir con más fuego. Nada, todo lo dicho son bromas, es un efecto humorístico que produce en mí los nervios. Disculpa. Un abrazo, y gracias por meterme en prosa.

  8. Román Pérez González Dice:

    :)

    un nuevo reto.

    Nuevepuertas como campo de pruebas y aprendizajes.

  9. Beni Dice:

    No puedo valorar si tiene calidad literaria o no; lo que si puedo decir es que la rapidez en hacerlo se debe a que las ultimas semanas han sido de incendio (exagerando un poco), no hay nada como la experiencia emocional. Y bueno, vamos a darle un susto a Rayco.

  10. Javier HF Dice:

    Tranquilidad, que no cunda el cúnico. 48 o 72 horas.
    ¡Ánimo Beni! Ya sabes, si te apetece una caña el jueves y puedes darte un salto a Las Palmas ahí estaremos.

    Entre bastidores le comenté a Román que me encargaré (aún no sé cuándo) de una guía de cafeterías en Las Palmas GC, que él (porque yo lo ordeno, jeje) haría lo propio con una guía de librerías, y Rayco, de bares (auqnue ahí también estaré yo de apuntador, jeje). Beni, sin prisas, claro está, ¿cómo verías una guía de lugares de interés, sea histórico, literario, popular o personal, por ejemplo, de tu “zona de influencia”?Vive en Vecindario, ¿no?.

    Un saludo a todos.

    En breve entro en mes naranja con exquisita carga de tareas académicas; discúlpenme las tardanzas.

  11. Beni Dice:

    Desde mis años, Javi, te digo que des preferencia a esa alerta amarilla, hay tiempo para todo. Sí, vivo en Vecindario,desde hace 28 años, antes vivíamos en Maspalomas, y trabajo también en Maspalomas. Haré esa guia. Esta semana estoy subiendo en guagua a Las Palmas por motivo de un curso, pero es muy apretado de tiempo, por lo que no podré acercarme a la tertulia literaria de ustedes, en otra ocasión será. Haré esa guia de sitios de interés. También la tertulia de los jueves la podrían hacer alguna vez aquí, en Vecindario, yo les invito a la cerveza, y ustedes pagan la guagua, que les sale bajar y subir los siete euros, caro como dice Rayco.

    Saludos

  12. Javier HF Dice:

    Apoyo la idea de trasladar la tertulia literaria a las tierras sureñas de Beni, otra cosa es si dejaremos que ponga las birras. Por cierto, Beni, yo viví en Vecindario, bueno, El Doctoral, durante 6 meses o casi un año, el primer año de dos en los que estuve emancipado. Conozco poco de Vecindario, salvo el silencio de muchas tardes y findes de semana, el viento y el paisaje lejano de montañas, barrancos que hay detrás del hambre constructora. ¿Conoces la fortaleza de Ansite?Sólo he ido una vez peor me encantó. Adoro ese silencio. Por suerte, de vez en cuando me basta salir de mi casa y encontrarlo en las colinas de belén canario que tengo cerca.

    p.d: situ pones las cervezas nosotros llevamos un de vino, o unas tortillas hechas por mi.

    p.d: también viví en Playa del Inglés (unos meses) y en San Agustín (otros unos).

  13. Trini Dice:

    ¡¡¡ Que envidia me dan!!!!!!!

  14. Javier HF Dice:

    :)

    Trini, ¿por qué no haces una guía tú de Valencia?

  15. R. Alzala Dice:

    Deberíamos ir nosotros a Valencia.
    Amunt Valencia ;)
    Madre la que armáis, cervezas-encuentro en Vecindario,
    guías, prosa, tortillas, más cervezas…intento de quemar a Román jejeje.
    Si es que no se os puede dejar solos ;) .

  16. Trini Dice:

    Pues si!!!, me gustaría más que hacer una guía, hacer de guía.
    ¿Cuando llegais??

  17. Román Dice:

    Estoy un día sin entrar al blog y me encuentro 16 y con el mío 17 comentarios a “Los desayunos de R. Alzala”

    eso sí que es intensidad

    y sí, me apetece lo de la guía de librerías

    así como compartir cervezas allende el aeropuerto

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