“Epílogo sin conclusión”, del poemario Edades Maduras

Silencio.

Algo se estremece,

vibra, gime.

Nuevos colores,

una ventana abierta que refresca las mentes

drogadas de placer.

Silencio.

Sólo escucho mi latir

cuando el tuyo acaricia mis días.

El tiempo crece, se expande dentro de mi pecho.

Reconozco en el espejo cuerpos nuevos,

y ante mis ojos mudos, grito,

arrebato al silencio sus palabras,

acepto los segundos perdidos:

nunca volverán.

Y, de nuevo, el silencio,

la voz callada…

Aquella ventana se abre.

3 comentarios para ““Epílogo sin conclusión”, del poemario Edades Maduras”

  1. Román Dice:

    Me gusta como termina tu epílogo no concluído. :)

  2. R. Alzala Dice:

    Me deja calladito,
    me quito el sombrero de copa
    y aplaudo
    no más ;)

  3. Beni Dice:

    Muy lindo. Ligero, transparente y silencioso.
    Sublime: “Y, de nuevo, el silencio,
    la voz callada…”

Escribe un comentario