“Mañanas tristes”

Mayo 2, 2008

Llegará el día ardiente, soleada primavera estéril,

y engullirá todo lo pretérito en su oscuro estómago.

La noche olvidará a sus hijos muertos

y la luna abortará sus senderos

en los recovecos carnosos y corpóreos de esta historia.

Llegará el día, y engullirá

en sus llamas el dolor punzante de las estrellas,

el ahogo negro de los corazones sin materia muerta,

y bajará inexorable del cielo la noche.

Y, entonces, otra vez, quizás me beses.

Y, entonces, quizás vuelva el aire a consumirse,

atómico, entre nosotros;

quizás reviva el fuego antes de que mueran todos nuestros impulsos…

Llegará el día…La mañana despierta triste; oigo latidos que se apagan…