
Vuelve mirlo
con tu pico de atardecer
y cuerpo nocturno.
Revolotea
este páramo reforestado
con frías flores de plástico.
Esta entrada fue publicada el
Mayo 3, 2008 en 11:10 am y está archivado en Fotografía, Poesía, Rural. Etiquetado: Mirlo, Flores, Plástico, Páramo. Puedes seguir los comentarios a esta entrada a través de RSS 2.0 feed.
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Mayo 3, 2008 a las 1:10 pm
Negro, naranja…muy lindo, a pesar de las frías flores de plástico.
Mayo 4, 2008 a las 7:18 pm
¡Esto si que es “diez años”, las más de 72 horas se han hecho eternas!
Mayo 4, 2008 a las 7:24 pm
jeje, lo sé Beni, lo sé, jeje.
Mayo 4, 2008 a las 9:09 pm
Bueno, paciencia, pero creo que en esta larga espera podría haber alevosía, premeditación, ensañamiento, porque él sabe la impaciencia que genera la espera en los escritores noveles, aunque se le podría aplicar la atenuante de entrega inmediata en nueve puertas de su colaboración en las próximas dos horas, que mañana es lunes…
Mayo 6, 2008 a las 4:41 pm
Si alguna puerta me puede decir cómo subir los versos al espacio de arriba. También puedo ponerlos en comentarios y luego se suben, lo que ustedes prefieran. Gracias.
Mayo 6, 2008 a las 5:06 pm
Beni puedes ponerlo como comentario que luego o bien Javi o yo lo ponemos. O si prefieres mándalo por correo.
Un abrazo colaborativo
Mayo 6, 2008 a las 5:18 pm
Ya no hay nadie ni nada que te pare la inspiración en Juan Ramón Jiménez. Cuando terminé de leer tu último poema “en inspiración”, respiré hondo, los versos me habían quitado el aire, eso sólo pasa cuando son buenos, y pensé:”Esto ya no para”. Falta Bécquer, y Ruben Dario, el poeta de los cisnes.
Un favor, Rayco, sólo pedirte una segunda parte de “mirlo”, su cuerpo negro y su pico naranja en flores de verdad, es que esa imagen naranja y negra es tan linda…
Mayo 6, 2008 a las 5:20 pm
Oído cocina
cuenta con ello.