Se agotaron las ganas
de remar.
el barquero dejó
a este lado
de la orilla
todos esos cadáveres
con nombres de fracaso
que no supieron pagar
la hipoteca
de sus errores.
Esta entrada fue publicada el a las Domingo 25 de Mayo de 2008 y está archivada bajo las categorías Escritura Automática, Fotografía. Puedes seguir las respuestas de esta entrada a través de sindicación RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu propio sitio.
|
Tema Contempt por Vault9.
Blog de WordPress.com.

Mayo 25, 2008 a las 2:30 pm |
Es como si hubieras trasladado a tu poema el movimiento cadencioso sereno de un barquero recogiendo hojas en las tranquilas aguas de un canal …
Cadáveres sólo por no saber …da mucha tristeza, pero tristeza serena, como las hojas secas del río.
Junio 17, 2008 a las 6:17 pm |
Gracias por el paso Beni.
.
Fe de tata: la foto se titula Pisuerga, pero el río en cuestión es el Carrión. Claro como acá no hay ríos uno se confunde