Una rosa.
Una rosa,
con su tallo
de espinas
y su cáliz
de pétalos,
mi cuerpo:
mis piernas
mi espalda
mi pecho
mi boca
mis ojos.
Una rosa.
Una rosa,
con su tallo
de espinas
y su cáliz
de pétalos,
mi cuerpo:
mis piernas
mi espalda
mi pecho
mi boca
mis ojos.
Esta entrada fue publicada el a las Martes 3 de Junio de 2008 y está archivada bajo las categorías Escritores canarios, Letras canarias. Puedes seguir las respuestas de esta entrada a través de sindicación RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu propio sitio.
| Javier Lobo en Lo inevitable | |
| El Ángel en Lo inevitable | |
| Román Pérez González en Mi casa se ve pequeña | |
| Lunática en Física y matemática | |
| JAVIERHF en Física y matemática | |
| Lunática en Vinaroz 1978 | |
| Lunática en Física y matemática | |
| Lunática en Lo inevitable | |
| javierhf en Lo inevitable |
|
Tema Contempt por Vault9.
Blog de WordPress.com.
Junio 4, 2008 a las 1:01 am |
Media rosa en su beso
en la espina dorsal
reposa el cálido verso
la despedida.
Lo supo desde el instante
en que sus bocas se rozaron:
no estamos hechos para durar.
Junio 4, 2008 a las 2:59 pm |
¡Espina dorsal! ¡Una espina! Al principio no me di cuenta.