ALBAÑILES I

¡Cuánta soberbia sus cuerpos erguidos

esculpidos a golpes de escoplo y  martillo!

¡Cuánta fuerza la de sus piernas,

 sus brazos, hombros y espaldas:

verdaderos cimientos, columnas,

 vigas y techos de las casas de mi ciudad!

 Cuánto amor, de barro y cueva, sus manos en el hierro, 

en el cmento, en la arena y en el agua, amasando,

 encofrando encalando y enhebrando.

Cuánto saber milenario

delinear, trazar y construir

 el espacio de los sueños.

Una respuesta para “ALBAÑILES I”

  1. R. Alzala Dice:

    Original, gran final, por un instante diéronme ganas de ser albañil.

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