El otro día en clase de Biodanza uno de los ejercicios consistía en decir lo que te gustaba del compañero para posteriormente expresarlo por escrito. Fue una grata experiencia y quería compartirlo por acá
. De vez en cuando está bien que alguien te regale sus palabras.
Gracias Andrea linda
Andrea
Me dió por pensar en el poder de la palabra escrita y en la diferencia abismal entre lo hablado y lo escrito. Por mi parte veo más fácil captar sinceridad leyendo que escuchando a una persona.





Junio 12, 2008 a las 4:32 pm |
Rayco, qué lindo te quiere Andrea, ese “…tu rojo color enciende mi sendero…” Un precioso regalo.
Junio 12, 2008 a las 4:47 pm |
Todo un regalo, sí señor.
El lenguaje es algo Grande que te permite, tanto en el habla como en la escritura, modelarlo y dejar lo que quieres (o sepas poner) entre líneas. ¡Esa es la grandeza del lenguaje! Pienso en políticos, pienso en demagogos y pienso en libros escritos y a priori coincido con Rayco en que es más fácil leer sinceridad en un escrito que escuchar honestidad de palabra. Un poema se sabe cuando no es honesto, cuando no se ha escrito desnudo, o cuando le queda ropa por quitar. Pero, ¿es siempre así? Los abrazos, las palabras salen de los cuerpos y las bocas como salen, y al tocarnos y excitar nuestros tímpanos es cuando interpretamos o sentimos la verdad que hay detrás del gesto y la palabra. La verdad, es que nunca lo había pensado. Lo innegable es el enorme cariño-aprecio-amor que te tiene Andrea, y eso hay que celebrarlo
Junio 12, 2008 a las 11:01 pm |
Sí, no me puedo quejar,
sólo quiero decir que tengo buenas amistades y que me rodeo de personas con sentimiento…ya sean borrachos, poetas u otra serie de personas poco recomendables.