Mamá, hoy, al mediodía, cuando todos dormían,
escuché al aire en las hojas secas del patio.
¿Sí? ¿Y qué decía?
Nada, un ligero sonido de hojarasca.
Y también escuché al sol del mediodía.
¿Al sol? ¿Y qué decía?
Nada, era el sol del mediodía,
y, yo, lo sabía mientras me dormía.
¿Y, entonces, ¡nada!?
Mamá, era el silencio mientras me dormía,
y, el silencio, son versos, que en el papel
y en el oído, no tienen signos.
Escrito por Benita
Escrito por Benita
Escrito por R. Alzala 


