Si la memoria no me falla, y ya se sabe que es caprichosa, este fue el primer poema que escribí, recién fundada la idea de Nueve Puertas. Si la memoria no me falla, estos versos saltaron a las tantas de la madrugada en el Charleston, en la calle Bueno Aires, la primera vez que Maese Alzala y un servidor quedaban solos, punta de lanza, en el mencionado bar…Y no sería la única vez
Lo que me recuerda que un poema no tiene porqué ser una declaración de amor, ni una declaración de intenciones románticas ni animales: un poema es simplemente eso, unos cuantos versos paridos de la cópula entre un alma sensible y algún espíritu santa disfrazado de paloma, de piel ajena, de vagabunda, rama de árbol seca, botella vacía, transeúntes alocados o bastardos y quién sabe qué más disfraces (almas sensibles y de altos vuelos incluidas).
Ahora, ligeramente contenido…
Escrito por javierhf 


