-Llevo días viendo a tu amiga en la guagua.
-¿Qué amiga?
-La fea esa, que dices que se lleva a todos los tios y no sabes porqué.
-¿Ah si? ¿A que es fea, tio?
-Si. Ella no me conoce pero yo sí por las fotos que me has enseñado.
Lo que ni tú ni yo sabíamos era que esa chica no era quién yo creía que era. Tú te la imaginaste como es. La imagen mental de ella se dibujó en el aire y así la viste intangible mirándote a la cara con sus arrogantes gafas de pasta y su sonrisa metálica, ortondoncia sobre marfil.
Yo por el contrario atisbé en su ropa y quizás en el intenso verde de sus ojos (tras unas gafas de pasta) a la chica de la foto que liga más que ninguna otra. Y la visión sesgada, del primer resplandor ya me indicó que ella era ella. No le permití la imparcialidad del primer momento. La hoja en blanco que somos en el primer instante con ella no existió por el simple hecho de sus ojos y sus gafas. Sus labios, su figura y su ombligo deambularon como ráfagas de mar en mi cerebro. Es ella. Y la observé.
Está apoyada en una ventana, de pie, mirando hacia delante. Escucha música (o la radio). Esa actitud creó en mí la seguridad. Y me volví a repetir: es ella. Debe ser ella, su altivez observando el mundo es característica indispensable de la fea de ojos verdes.
Se baja dos paradas antes que yo. Ya en la calle, alza la vista y mira la guagua en una visión general. Pero sus ojos a mi juicio me observan. Fijamente sus ojos verdes traspasan el umbral, los metros que nos separan aumentan alejándonos hasta mañana.
- Pero…no es ella…hoy estuvo toda la mañana conmigo….
- ¿Si? No jodas. ¿Tu amiga tiene los ojos verdes?
¿Es alta, 1,65 por ahí?
- Si
- No sé, ¿tu amiga tiene nariz y boca?
- Creo que sí.
- Pues entonces no lo entiendo. La chica de la guagua…me la he imaginado en su casa viendo la tele, la he visto recién despierta, o estudiando. ¿Seguro que estuvo contigo?
-Claro.
- Me he enamorado del espejismo de tu amiga.




Julio 4, 2008 a las 7:11 pm |
Me pierdo, me cuesta seguir la trama.
Tiene elementos interesantes.
Ays esos viajes en guagua.
Un saludo.
Julio 5, 2008 a las 7:24 pm |
Yo también me pierdo, me cuesta también seguirlo y distinguir a los dos amigos, pero, no sé por qué no me deja indiferente, creo que es por la imagen del párrafo “Apoyada en una ventana…su altivez observando el mundo…” Transmite, como tú dices, seguridad, una mujer segura, que mira al mundo y no a su imagen.