Tras el rompeolas
tu furia oceánica
no logra alcanzar
las costas de mi piel…
final anunciado
en los mástiles de los veleros.
Esta entrada fue publicada el a las Martes 22 de Julio de 2008 y está archivada bajo las categorías Drama, Fotografía, Inspiración, Instantes. Puedes seguir las respuestas de esta entrada a través de sindicación RSS 2.0. Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu propio sitio.
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Tema Contempt por Vault9.
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Julio 22, 2008 a las 1:39 pm |
Aquí, los restos del naufragio. Decidí sentarme a beber en la orilla, escuchar el ir y venir de tantas y tantas historias que traía la lengua del mar; historias que lucharon y perecieron, historias de millones de otros cuerpos que aparecían a la mañana siguiente con signos claros de violencia, el corazón roto, la ropa manchada de vino tinto y cerveza, marcas de labios y mordidas en el cuello, y una media sonrisa, ese testigo último de unas lágrimas que no se cansaron de incendiar el suelo.
A lo lejos el rompeolas permanecía silencioso, iba a lo suyo. Iba a lo suyo, romper y romper olas,penetrar furias y defender mi piel de la nueva masacre. Cuando ya anochecía, los últimos mástiles se anunciaron decididos entre las trompetas celestiales de una noche que reclamaba su reino. Me levanté, apuré el último trago y corrí al agua para sumergirme en ella, desprenderme de mi pesada ropa y, quien sabe, poseer el cuerpo de alguna sirena que, incauta, hubiese prestado atención a mis nada inocentes pensamientos.
Ahí, los restos del naufragio. Como tantos otros, el tiempo los sumergería en el fondo del mar, donde la vida se abrirá paso entre mástiles destrozados, puentes sin mando, velámenes carcomidos, y restos de mil y una batallas.
Julio 22, 2008 a las 8:11 pm |
Muy bueno, me gusta, tiene mucha fuerza y encierra muchas ideas poéticas a desarrollar…diques que son necesarios en algunas orillas para evitar la llegada del mar…rompeolas que despiertan bruscamente al mar…