Menos que un instante

Derramé, sin querer, la cerveza sobre la mesa. Corrió el alcohol superficial, resbalando la madera y el barniz, y cayó, finalmente, sobre el suelo. Ella, sin apartar los labios de su copa, apuró en dos delicados sorbos el licor, se relamió los labios y susurro cerca de mi hombro: “…¡qué desperdicio tanto deseo derramado!…”

3 comentarios para “Menos que un instante”

  1. R. Alzala Dice:

    Impecable me estremecí ante la fémina… el paso siguiente a cuando derramas tu copa es ir a por la de tu acompañante ;)

  2. Menos que un instante « Tangos, princesas y aullidos sin herida Dice:

    [...] canarios, Noche A continuación, un micro relato de mi tocayo y amigo Javierhf, de Nueve Puertas. Puedo decir que cuando lo que se relata acontencía, yo servía copas detrás de la barra. De [...]

  3. Benita Dice:

    Texto perfecto, se lee de una sola línea, de un solo trago. Los microrelatos también en tu puerta Javi, qué bueno.

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