Esto que subo hoy es un fragmento de una novela en la que algunos de los integrantes de nuvepuertas ya conocen. Estoy trabajando en ella. Posee el formato de una distopía yllevo escritos 3 capítulos, más algunos relatos,y otros materiales… Quería exponer un pequeño fragmento que me gustó al escribir. Espero que os guste. Como nota debería añadir que los “Ángeles” que aparecen no son los seres divinos de Dios, sino un cuerpo de élite del Estado al que pertenece la distopía.
Un abrazo.

Foto sacada por autora del texto (Corina)
Fragmento de una novela;
Selene se había desmoronado. No era habitual ver a un Ángel desmoronarse. Su estricto sentido del deber, incluso en la venganza, se levantaba como torreones atestados de arqueros y veteranos. Ella no. Su honor era real.
Le dolía el observar a su presa de esa manera. Con qué sentido del honor podría matarle si su enemigo no podía siquiera girar su cabeza para mirarla… no podría hacerlo. Aún no.
Ila presintió la resolución de Selene, mientras, hecha un ovillo en el suelo, en la esquina bajo la ventana, destrozaba su maquillaje perfecto a base del llanto de la batalla perdida.
Selene lo miró llenando cada recoveco de su corazón, explorando cada centímetro de su alma, sopesando cada uno de los 21 gramos que pesaba su conciencia.
El maquillaje negro empañaba sus ojos como una inquietante tormenta de petróleo. Bajo el dolor y el desmorone que presentaba su batalla personal en esos momentos, la figura de un cuervo sobresalía a la del Ángel que era, con su mirada impasible, regia, desafiante a la situación. Concluiría su misión de una u otra forma.
Por: Corina Morera Villar




Julio 5, 2009 a las 12:42 pm |
Sí, recuerdo cuando me hablaste de la novela, estábamos en el esdrújulo, cuando se llamaba esdrújulo y había un asesinato y psico-poderes… Me acuerdo, menuda memoria para algunas cosas
Me sorprende, en parte, la manera que tienes de escribirlo y ese grado de condensación.
Buena foto.
Julio 5, 2009 a las 1:12 pm |
Yo recuerdo que la prmera vez que me lo comentaste fue en una aula de humanidades, hacía frío, era Pleistoceno y Maese se entretenía enseñando a una avestruz prehistórica a comer carne humana , jeje.
La historia me gusta, ya lo sabías
Julio 10, 2009 a las 9:34 pm |
jajajaja, en el aula… sí, hablamos de los relatos, y de macarrones con chorizo…