“Pasear contigo”, de Luis García Montero
on una lentitud
de luces y de vientos que nunca conocí,
han crecido los plátanos
y las casas antiguas de estas calles.
Detrás de sus balcones se vivieron
fiestas que no eran mías,
guerras que no sufrí,
ambiciones que no me dominaron,
muertes que no he sentido.
Cruza la gente y habla
en un hermoso idioma que me cuesta
trabajo comprender
Y sin embargo
esta ciudad es mía,
pertenece a mi vida como un puerto a sus barcos.
Sin duda es la memoria
de algunos novelistas y un poeta.
Y sin duda, también, es la importancia
de pasear contigo,
de tu mano en mi mano, de nuevo adolescente,
tu cabeza en mi hombro,
tu silencio en el mío.
Via Karol mail![]()

Hacía tiempo que no leía a Montero, cotidianidad en estado puro.
Plátanos e ir de la mano… Mmmm me gusta, aunque le falta parar en algún ventorrillo a echarse un algo (ron de plátano) y brindar con la jamelga.
Maravillar, lograr emocionar con algo tan accesible y ‘sencillo’ como pasear de la mano es de un mérito plausible.
¡Gracie!
La primera vez que lo leí gastaba mi tiempo con un extranjero en mi tierra. Era bonito soñar que sintiera mi ciudad suya, “como un puerto a sus barcos” y sobre todo, que por estar yo acá, la sentía más suya. Nunca mejor expresado que por Monterio.