Amanece,
y mi cuerpo camina vertical al cielo.
Marcho por devoción,
una paso acompaña al otro,
sobre mi cuerpo picotean
algunas palomas el alimento
que brota sin esfuerzo.
Amanece,
y respiro silencio,
las hojas que caen
rasgan mi lengua,
el asfalto cruje en mis pulmones de papel,
los árboles echan raíces en mi pecho.
Escrito por javierhf 


