Poema sin título 11/11/09

A veces el llanto

se alonga al borde del precipicio.

Llega, besa la carne que pisa,

se asoma y estira un brazo,

comprueba la fuerza del viento con la mano

y espera, quieto, la llegada de la luz.

A veces el llanto

asiste protagonista a la quema de sus brujas y herejes,

sucumbe al hechizo del fuego,

contempla la quema lenta y dulce

de su piel, su carne y sus huesos.

A veces el llanto

se pregunta por qué,

por qué ese deseo blanco,

por qué esa ansia silenciosa de desnudez

que levita tan cerca del suelo,

por qué, frente a una vela, desea llorarse,

abandonado entre las sábanas.

2 comentarios para “Poema sin título 11/11/09”

  1. R. Alzala Dice:

    Si las paredes de esta pieza no se encontrasen acolchonadas dedicaría un aplauso golpeando el tabique con mi frente.
    Enhorabuena.

  2. Benita Dice:

    Coincido con Rayco, y también te doy la enhorabuena. El poema recoge el llanto, lo personifica, el llanto se pregunta por qué, lo describe, recoge cómo es, cómo llega, se detiene, se desliza y cae, y cómo a veces se asoma casi sin esperarlo y se derrama silencioso, y también cómo a veces se busca. El llanto es dolor, emoción, pasión y como tal es ardor, fuego donde se quema el frío. Todo esto lo percibo en el poema, en su conjunto. Destaco los seis primeros versos, ese alongarse al borde del precipicio, la carne que besa y pisa… y también los versos de la quema lenta y dulce de su piel, los versos de la silenciosa desnudez que levita tan cerca del suelo.

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