Por navidad

Hay poca diferencia entre esta

noche y una noche cualquiera.

Los mismos coches, los mismos

atascos calle arriba en Bravo

Murillo. Las mismas personas

caminando y paseando por las

mismas calles esperando en los

mismo semáforos con la misma

luz parpadeante, flecha negra so-

bre ámbar abriendo paso a la de-

recha. Los mismos coches que lle-

gan o no llegan, que vienen o no

vienen. Al pie del semáforo los

mismos peatones: muchos, pocos,

uno solo, o ninguno. El mismo

monigote verde que cuenta hacia

atrás. Y ahora cruzas. Antes, la

misma espera, el mismo brinco

en la pupila cuando se pone verde

la luz del semáforo. La misma au-

sencia. Y las mismas personas. Sí,

las mismas. Las mismas bajo las

mismas luces de adorno y el mismo

espíritu de todos los mismos años,

pues las mismas luces no cambian a

las mismas personas. Las mismas per-

sonas no marcan la diferencia. Las mis-

mas personas pretenden épocas distintas

a lo largo del año. Pero no hay años distin-

tos. Los días son los mismos los meses, los

mismos. Siempre los mismos. Y las personas,

también las mismas, pues las mismas luces

no cambian a las mismas personas. Las mis-

mas luces no tienen luz porque el mismo aire

se vicia de canciones ajenas y vacías con her-

mosas caracolas flotando en el aire, bellos tri-

lobites caparazoneados. Todos, los mismos

siempre. Caparazones vacíos. Pues las mismas

personas no marcan la diferencia. Las mismas

personas no vuelven nunca por Navidad (siem-

pre la misma). Las mismas personas

sólo                               cambian

con el                            latido

NUEVO,

DESPOJADO                                  SINCERO

Las mismas luces sólo

CaMbIan

conunacorriente

nUEVA.

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Etiquetas:
  1. JAVIERHF
    diciembre 16, 2009 en 11:40 pm

    Triana. 10 de
    la noche. 5 de enero 2010.
    Muchedumbre. Marabunta.
    Olor a castañas, olor
    a voces, a risas, a
    disculpes y perdona.
    Olor a humanidad.
    Triana, diez de enero de 2010.
    Caminas, caminas y tropiezas,
    tropiezas, tropiezas con medio
    cuerpo, con un cuarto de cuerpo,
    una mano, un codo, un hombro,
    un antebrazo, un culo…
    ¿Un culo? No. No se tropieza con un culo.

  2. Lunática
    diciembre 17, 2009 en 9:40 am

    Querido Javierhf, es imposible que día a día y Navidad a Navidad, no existan diferencias… Ya hoy es distinto a ayer aunque no lo aprecies. Pequeños matices hacen que nos comportemos de un modo u otro cada instante, aunque en lo esencial, sigamos siendo el mismo.
    Me ha gustado la repetición en esta poesía como sinónimo de “estático”.

    Pregunto: ¿queda algo auténtico que ver, que escribir, que sentir o (para ser drásticos) por lo que morir?
    Bss.

  3. JAVIERHF
    diciembre 17, 2009 en 11:02 am

    Hola Lunática,
    con el poema no prentendo decir que todas las navidades sean iguales. Al contrario, digo que para que sean distintas por encima de todo lo que se repite cada año, y que podemos decir que “es lo mismo siempre”, como los atascos, la muchedumbre comprando y que parece que no tiene conciencia de lo que compra ni hace, las luces decorativas, los anuncios de juguetes.

    El poema pretende ser una crítica hacia esa gruesa capa de “lo mismo cada año”, tras la cual, para no ser también nosotros “los mismos”, debe haber -o debemos encontrar o crear- un nuevo latidos, una corriente nueva. Por ejemplo, un regalo que te apetece hacer de manera espontánea, porque lo ves y dices “¡Coño! Esto le encantará a Pepito”. O Una reunión con un primo al que quieres mucho y hace tiempo que no ves; o con un buen amigo; o dos copas de vino compartida en familia, sin más motivo que hablar y conversar; o esa alegría en nochebuena que te asalta de repente al ver la mesa lista, la comida preparada.

    No sé si cconsigo que se note la crítica, o si se me escapa de las manos y se entiende que mi visión sobre la navidad es negativa. Nada más lejos de la realidad. Crítico lo criticable de estas “épocas” porque creo que han anquilosado, entre otras cosas, lo que sentía o respiraba de niño.

    Ese nuevo latido o esa corriente nueva la lleva cada uno dentro, salvo que sea “la misma persona”. De ahí que el poema sea como un bloque, salvo al final…final que no deja de ser parte del poema.

    Un fuerte abrazo. 🙂

  4. R. Alzala
    diciembre 17, 2009 en 9:17 pm

    Bro como sigas explicando tus escritos se lo comunicaré a tu némesis 😉
    Respecto a la pregunta de Lunática habrá que empezar por comprender qué entiende por auténtico: auténtico como original, auténtico como honesto, auténtico…

    • JAVIERHF
      diciembre 17, 2009 en 9:23 pm

      😉 Mi némesis….nunca mejor dicho! jeje

      Por auténtico entiendo algo sentido desde dentro, y no inducido de fuera hacia dentro, o un sentimiento-deseo adulterado. Eso sí, es cierto que viendo la masa de coches y de gentes entrnado y saliendo de los centros comerciales y de las tiendas cuesta pensar que en su interior, en el estómago de esa ballena haya algún Jonás, o algún Lobo Estepario, o algún buen campesino.

      p.d: sobre explicar los poemas…espero no tener que decir nunca que “No”, porque “cuando digo no…es …No” XD

  5. diciembre 18, 2009 en 11:41 am

    Javierhf y R. Alzala, gracias por vuestras anotaciones. Diré que cualquier explicación, en general, siempre es bien venida, aunque la mayoría de las veces no sea necesaria. Las letras tienen implícito el don de interpretarse a demanda del que las lee: ahí radica su grandeza.
    Cuando nos decidimos a desnudarnos, hay que ser consecuente con las consecuencias y a veces, es mejor guardar un cinto (que obviamente no protege demasiado) bien “abrochado” por si nos da frío.

    Chicos, me encanta leerles. (Confieso que unas veces más que otras… )
    Bss.

    • JAVIERHF
      diciembre 18, 2009 en 12:53 pm

      Cierto es, estimada Lunática, que las explicaciones, cuando se dan, “ah, se siente”, jeje. Y toca ser consecuente. Además, como ya apuntaba Maese Alzala, y acertadamente comentas tú, la interpretación de un texto se abre al lector.

      Aunque cierto es que después de contestar recordé esa gran frase de “libertad interpretativa” y dije “machís en la mar, por qué lo expliqué?” jeje. Es broma.

      Un besote Lunática!

  6. Marina
    diciembre 21, 2009 en 11:52 pm

    pues si hf, era este el poema t q comentaba el otro día… acepatare pulpo como animal de compañia y no perdere mi nueva faceta critica 🙂

  7. diciembre 22, 2009 en 12:00 am

    jeje pulpo sí…. mmmmmm el kraken.
    Como te dije, todo en este poema, o más en este, con más motivo, tiene un porqué 😉

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